Landa

Navarro, como Gayarre, Induráin y Hermoso de Mendoza. Camaleónico y versátil. Entrañable resulta recordarlo ahora que ya no está. El cine español no puede entenderse sin Alfredo Landa. En torno a él, una forma de entender el séptimo arte en nuestro país: el “landismo” . Cine de boina y rebeca de la España profunda. Prototipo de macho ibérico para suecas en bikini. Alfredo Landa fue mucho más que eso.  Uno de los actores más prolíficos del cine español. También uno de los más grandes.

  Su extensa trayectoria hacía que con frecuencia su imagen apareciera cada semana en nuestros televisores al reponer cualquiera de sus películas. Hagan memoria y seguro que una sonrisa se les escapará rememorando escenas por él protagonizadas y que sin duda forman parte de la historia del cine español. Uno se para a pensar y lo recuerda de múltiples formas. Como el “Verónicas” en “Nuevo en esta plaza”, una de las dos películas protagonizadas por Sebastián Palomo Linares, interpretando a un maletilla pasado de años y de kilos, con menos valor que ganas. ¿Se acuerdan del Brigada Castro? en “La Vaquilla”, aquella película absurda, surrealista y al mismo tiempo sublime de Berlanga en la que un grupo de republicanos tratan de sabotear al otro bando raptando la res que se soltará en el encierro y posteriormente se lidiaría en la plaza del pueblo por el “Cartujano”. “Mi teniente,¡ si se ha cagado¡” o “Limeño, o¡te estás quieto o te meto un tiro!”.

 ¿Y Paco “El Bajo”? Aquel casero de los “Santos Inocentes” que era las manos y los pies del “Señorito Iván” en los ojeos de perdices, como secretario en el puesto. Una joya del cine cinegético. Paladear el campo extremeño en la gran pantalla. Una obra maestra, la adaptación de la novela de Delibes. Don Manuel Morales, profesor mío que fuera de Literatura nos regaló la oportunidad de verla en clase para acercarnos a la figura del escritor de Valladolid. Un acierto y un gozo entre las aulas. Yo ya la conocía. Una película que merece ser vista cuantas veces sea necesaria.

   Ustedes recordarán muchos más papeles y escenas inolvidables. Mi buen amigo Rafa Rus, que de esto sabe un rato largo, se podría pasar horas y horas hablándome de él y contándome intrahistorias de muchas de sus películas.

  Alfredo Landa marcó una época, no cabe la menor duda. Su nombre está grabado con letras de oro en la historia cinematográfica de nuestro país, y se suma a esa larga lista de enormes actores que brillaron con luz propia y consiguieron con su talento hacernos disfrutar y emocionarnos en un tiempo en el que los medios para hacer cine eran cortitos, pero la ilusión y la imaginación sobraban.

Publicado hoy en el Diario Viva Jaén

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s